La construcción de estos vehículos se realiza generalmente en aluminio y esto se debe a dos importantes
razones: peso y seguridad. La elasticidad que ofrece
el aluminio permite construir un envase de 38.000 a 45.000
litros de capacidad para que en caso de impacto o vuelco se
arrugue y se deforme, pero difícilmente se corte; además, el
roce del aluminio contra el asfalto u otro elemento no produce
chispa, evitando la detonación y el incendio de la carga
que sí podría producirse con el uso de materiales como el
acero. A esto sumemos el hecho de que el aluminio pesa la
tercera parte de lo que pesa el acero, pudiendo aumentar la
capacidad de carga, algo muy bien visto por los transportistas.
Esto convierte al aluminio como el material predilecto para
construir este tipo de vehículos.
El tanque principal que vemos interiormente se encuentra dividido
por paredes de aluminio soldadas que conforman las
Ta n q u e s c i s t e r n a
22 ]
distintas cisternas, permitiendo transportar distintos tipos
de sustancias, como también reducir el movimiento del líquido
dentro del tanque principal.
Este tipo de vehículos está equipado con sistemas de seguridad
estándar y otros opcionales según lo requiera el
cliente, y estos van desde complejos mecanismos electrónicos
a simples piezas plásticas ubicadas con cierto ingenio.